Cinco guatemaltecos han sido capturados en el extranjero, desde el 2010, y retornados al país por cargos penales en su contra, en casos de alto impacto.

Marixa Ethelinda Lemus Pérez, alias la Patrona, fue aprehendida por la Policía Internacional (Interpol) de El Salvador, en Ahuachapán, un departamento del referido país.

Sobre ella existía una orden de detención de carácter internacional, derivado de su huida de la cárcel ubicada en la Brigada Militar Mariscal Zavala, zona 17, el pasado 11 de mayo.

Permanecía en esa prisión por orden del Juzgado Tercero Penal, donde se tramita un proceso en su contra por evasión. El 20 de mayo del 2016, intentó escapar de la cárcel para mujeres Santa Teresa, zona 18, pero las autoridades evitaron que huyera. Fue localizada en un área boscosa afuera de la prisión.

De esa manera, Lemus Pérez ha acumulado cuatro procesos penales, uno de los cuales finalizó con sentencia condenatoria de 94 años de cárcel por diversos delitos, entre asesinato y asociación ilícita.

El segundo caso refiere a su primer intento de fuga, por el cual ya fue acusada por el Ministerio Público y se espera que se resuelva si enfrentará un nuevo debate.

El tercer expediente en su contra detalla su posible responsabilidad en la muerte de su esposo, Álvaro Alfonso Mejía Estrada, por el cual comenzó otro juicio para determinar su culpa, pero que fue interrumpido después de su segundo escape de la cárcel.

El debate fue suspendido y se le declaró en rebeldía, al ausentarse de la justicia por más de diez días. Un nuevo tribunal deberá comenzar el juicio en su contra por los referidos hechos.

El último proceso también refiere a evasión, la cual duró 15 días. Las autoridades la recapturaron por acciones de inteligencia e intercambio de información entre Guatemala y El Salvador.

Caso Portillo

En el 2008, el expresidente Alfonso Portillo fue capturado en México, donde permaneció desde febrero del 2004 para evitar a la justicia guatemalteca, pues la Fiscalía lo señalaba de supuestamente haber participado en el desfalco al Ministerio de la Defensa, de donde fueron extraídos Q120 millones durante su mandato.

A su regreso al país, un juzgado le ligó a proceso pero lo benefició con libertad por el pago de una fianza de Q1 millón. Dos años más tarde fue recapturado en Izabal, desde donde se disponía abandonar el país hacia el océano Atlántico.

Después del juicio, fue declarado inocente de haber recibido Q30 millones de los fondos que fueron desfalcados a la referida cartera.

Otro caso que llevó a Portillo ante la justicia fue el de conspiración para lavar dinero en bancos de Estados Unidos, a donde fue extraditado para juzgarlo. Cumplió una condena de prisión en ese país.

Caso Siekavizza

En noviembre del 2013, también en México, fue capturado Roberto Barreda, sospechoso de la desaparición y posible muerte de su esposa, Cristina Siekavizza.

Permaneció en ese país por más de dos años, pues en agosto del 2011 fue visto por última vez. Con él, llevó a sus hijos menores de edad y se mantuvieron ocultos. Un mes antes de su huida, se había informado sobre la desaparición de Siekavizza.

Caso Dos Erres

Dos kaibiles fueron capturados en Estados Unidos, derivado de problemas migratorios, y posteriormente deportados a Guatemala, donde se les hacía señalamientos por supuestamente haber participado en la masacre de 200 pobladores del parcelamiento Dos Erres, ubicado en La Libertad, Petén, en 1981.

En julio del 2011, fue deportado Pedro Pimentel Ríos, quien un año después fue condenado a una pena de prisión de seis mil 60 años de cárcel. Fue declarado responsable de delitos de lesa humanidad que incluían el asesinato de 200 víctimas, así como delitos contra los deberes de la humanidad.

En agosto del 2016, fue deportado del territorio estadounidense Santos López Alonzo, también vinculado a la matanza. En abril pasado, un juzgado determinó que debe enfrentar juicio ante un tribunal de sentencia penal